El tema del que hoy nos toca tuvo su punto cumbre el último domingo, precisamente cuando Estudiantes se hizo presente en la Villa Olímpica del Parque Leloir. Casualidad o no, ese “agrande” velezano “explotó” en su máximo esplendor al ver los colores de Estudiantes. ¿Acaso ellos nos envidian por nuestra gente, por nuestro sentido de pertenencia, o porque la grandeza se hace desde el nacimiento mismo y no por los campeonatos que Vélez ganó entre 1993 y 2009?
El choque de fútbol infanto juvenil por la Liga Metropolitana contó con algunas aristas que para muchos sorprende, aunque no tanto, por la reacción que demostró Vélez en determinadas acciones de juego como disciplinarias.
Veamos: la jornada ya estaba predefinida que se iba a desarrollar a dos canchas y todo comenzó una hora y media más tarde en el terreno donde debían jugar la 2000, 2001, 1999 y 1998. Cuando la 2000 salió al campo, se encontró con la cat. 2001 de Vélez (Se equivocaron el horario), nunca existió una respuesta fidedigna, todo resultó muy confuso, (El árbitro responsable de la jornada con justa razón, no quería esperar que llegaran los 2000 de Vélez para jugar el partido) cuando Estudiantes se cambiaba para retirarse del predio, a viva voz la gente velezana gritó “señores se juega”. Una total desprolijidad por tratarse de una institución a la cual quieren imitar…
Pero esto no fue lo único, el entretiempo de la 1995 duró 30 minutos por una tremenda discusión de parte de los locales y el árbitro. Cuál era el gran dilema, que el “colegiado” era el mismo que había determinando la suspensión de la 2000 y luego esto quedó sin efecto pero con el condimento que el árbitro ya había tomado nota del mal accionar de Vélez y esto sería informado en el ente que regula el campeonato.
A medida que los resultados favorecieron al Pincha, el malestar fue agudizándose y todo estalló en la 1998 y allí quedó en real evidencia que las apariencias engañan. Vélez quiso sacar ventaja y en vez que se desarrolle el juego en la cancha predefinida, cambió de escenario. A esto se le sumó que a los 10 minutos de iniciado el juego, el árbitro expulsa al técnico local por insultos permanentes. Los gestos desmedidos del DT, que jamás dio un paso hacia afuera del terreno, fueron tal que con un tono de verborragia exclamó “suspendé la fecha porque no me voy…” Así transcurrieron varios minutos sin que un directivo, delegado o representante de Vélez se acerque hasta el campo para retirar al entrenador. Cuando parecía que las aguas estaban calmas, otra vez este señor que dice ser técnico volvió a fustigar al juez con insultos racistas hacia su persona, al comprobar que nadie hacía nada para frenar semejante agresión, y observando a la vez que los chicos lo único que hacían era prestarle atención al ofuscado entrenador, sonó el silbato y dio por finalizado el partido. Lo que jamás pensó el árbitro fue que el técnico del club de Liniers iba a continuar molesto e intentar agredirlo sin que ningún presente lo detenga…
Nuestra pregunta es, nadie de Vélez se apiado de la gente que acompaño a los chicos de Estudiantes, nadie dio explicación de nada…. Y los papás que tuvieron que pagar la entrada, mas $30 del estacionamiento, se quedaron sin ver jugar a sus hijos. ¡Una Verdadera Vergüenza!.
Todo un verdadero bochorno en un club que a simple viste funciona de mil maravillas, que es de acuerdo a la apreciación de la prensa capitalina un modelo a seguir, pero que a partir de lo que vivió la delegación de Estudiantes una vez más queda claro que “no todo lo que brilla es oro”.
Editorial Blog del Pincha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario